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martes, 20 de noviembre de 2018

"Lo que en realidad quiero es"

Ejercicio de escritura automática. Hazlo tú antes de leer el mío para no estar influenciada y que lo que te salga sea más genuino.


Pon la alarma para dentro de 10 minutos y empieza a escribir: Lo que en realidad quiero es... y escribe sin parar, sin pensar, aunque no te salga nada. Si te quedas bloqueada rápidamente vuelve a escribir lo que en realidad quiero es... y sigue hasta que suene la alarma.



Lo que en realidad quiero es sentirme bien, sana, liviana, fluida, sana, fuerte, amar y ser amada.
La vida que quiero es una vida sencilla, una casa cómoda, minimalista, zen, con pocas cosas,
con espacio, con luz, con vida, con familia, con alegría. Me gusta tener tiempo libre en el que
no hacer nada o en el que aprender o en el que ayudar a les demés.

Lo que en realidad quiero es trabajar poco pero ganar lo suficiente para poder comer bien, que nunca nos falte de nada y quizá ahorrar lo justo para sentir que si el futuro se pone feo puedo tener una seguridad. Aunque esa seguridad no es real, creo que es una apuesta que puede salir bien y que me hace sentir más segura, valga la redundancia, entonces veo que lo que realmente quiero es sentir seguridad. También quiero vivir tranquila dentro de la incertidumbre, disfrutar el momento y quitarme preocupaciones, por lo que realmente lo que quiero es paz mental. Quiero un físico sano, una mente sana, una familia sana. Lo que realmente quiero es salud.


Esto de escribir tantos minutos seguidos es complicado porque hace que aparezca el vacío y tener que llenarlo a veces incomoda, no me gusta la trivialidad por lo que creo que lo que realmente quiero es autenticidad, conexión. Quizá para eso sirve este rellenar el vacío, para dejar que se escapen verdades entre tanta palabra inconexa, lo que de verdad quiero es conexión. Me preocupa el curso que quiero hacer porque quiero que tenga mucho valor y me cuesta organizarlo y enfocarlo a un público concreto así que lo que en realidad quiero es claridad mental. Claridad.



Sé que para conseguir esto hay que comer sano, hacer ejercicio, meditar, descansar y disfrutar, así que lo que realmente quiero es hacerme caso y eso significa que lo que realmente quiero es coherencia, respeto. Quiero vivir a tope pero sin dejarme arrastrar por los demás, por lo que piensen o por lo que me digan, así que lo que realmente quiero es libertad y confianza en mi misma. Y esto se consigue entrenando, por lo que tengo que seguir atreviendome a ser yo misma, decir lo que pienso y sin herir a nadie, por lo que lo que realmente quiero es tener asertividad y tolerancia. Tengo que seguir escribiendo a pesar de que ya no me sale nada, he mirado la hora para ver si podía acabar de escribir y como aún no puedo pues sigo por que me gusta cumplir con lo que me propongo por lo que realmente quiero es responsabilidad.



Parece mentira pero por mucho que sigo escribiendo siempre acaba saliendo algo nuevo, y eso está muy bien por lo que me anima a seguir y veo que lo que realmente quiero es constancia, ánimo, fuerza, persistencia. Faltan dos minutos y ya tengo ganas de leer todo lo que he escrito en este texto y subrayar en negrita lo importante y me siento impaciente por lo que realmente quiero tener paciencia. Ya faltan unos segundos y me despido de este texto diciendo Yo si puedo. un abrazo.

Cuando acabes señala en negrita o en rotulador las palabras que te llamen la atención, las palabras clave, y haz una lista para ti. Un abrazo.

lunes, 25 de junio de 2018

Carta mensual a mis suscriptoras. Junio.

Querida compañera,

¿Cómo estás? Me gustaría escucharte y que me lo explicaras. O leerte, me gusta más leer que oír, me parece más profundo.

Yo para variar quiero contarte un poco mi vida, que aunque es una vida común, no me canso de disfrutarla y de sufrirla y con ello de aprender, y como compartir es crecer, pues aquí estoy :) 

Acabo de volver de un viaje cortito a York. No sé qué tiene Inglaterra, que para no gustarme ni su comida ni su clima ni muchas cosas, siempre me acaba atrayendo de una manera u otra. Me gusta porque tiene una personalidad peculiar. Es como esa amiga rara, que no sabes porqué pero te encanta. Si Inglaterra fuese una mujer su estilo sería vintage, algo desaliñada, y su casa sería la antigua casa de su abuela en la cual nada ha sido modificado, conservando su ambiente rococó, y donde todo lo moderno se ha ido acoplando donde cabía, mezclándose con lo viejo sin pudor, y quedándose ella tan ancha y orgullosa de su hogar. Íngla es así, y no piensa cambiar, ni siquiera mejorar sus defectos... y si no te pues gusta ya sabes.

Pues el tema de hacer un viajecito justo ahora vino porque Ori y yo tenemos ganas de tener otro bebé, y hace poco me vino la paja mental de “con lo que me a mí gusta viajar, si ahora nos ponemos a tener otro bebé ya no podré hacerlo en mucho tiempo, y no podré desconectar nunca de mis hijos y de mis labores bla bla bla…” lo cual es una verdad como un puño. Pero analizándolo bien, ¿realmente me gusta mucho viajar y necesito hacerlo? y la respuesta es NO. 

Lo que realmente me gusta es la idea de viajar, me gusta conocer otras culturas, salir, charlar, pasear, descubrir… pero cuando lo hago, con un día o dos tengo más que suficiente, y esta vez ha sido exagerado, al separarme de mi hijo de 2 años y medio (casi 4 días). Al segundo día ya sentía que había disfrutado del viaje y que ya era hora de volver con mi gordito. Tuve la clarísima sensación de que no había ningún motivo en el mundo por el que yo tenga que estar separada de él varios días, por muy a gusto que esté él con sus abuelas, tíos y primos, y por muy a gusto que pueda estar yo por ahí de parranda. No tenía cabida en mi cuerpo-mente-espíritu. It didn't feel right. Y no tiene nada que ver con culpa, ni con ser adicta al olor de mi bollito. Si me entiendes levanta la mano.

Además, el 99% de las veces que viajo me pongo enferma (soy un floripondio, quizá una orquídea...) y esta vez, que ya iba medio tocada, pues imagínate cómo he vuelto. Mejor no te lo cuento.

Total. Aprendizaje a poner en práctica (va para todas):

- Detecta las pajas mentales antes de actuar. Es fácil, suelen tener formato queja. A la que te pilles quejándote de algo, imaginando un posible escenario que te fastidia la vida... ahí tienes material del bueno, Mari Trini, no busques más.

Aprendizaje de esta experiencia concreta:
  1. No me encanta viajar ni necesito viajar “sin hijos”: Como mucho me encanta hacer una escapada de 1 día y me sienta fenomenal.
  2. Si soy un floripondio, pues soy un floripondio, así que más vale 1 día de confort que 4 días low cost. No pienso volver a viajar con Ryanair ni ir a lo barato en general, porque me acaba saliendo bien caro. Ay nena, te haces mayor... 

 Yo debería haber sido la reina de Inglaterra, toda rodeada de lujos y tacitas de té, pero si me he reencarnado en mujer de barrio hipersensible, pues es lo que me toca vivir. Y disfrutar. Y sufrir. 


Un abrazo,

Nadia

PD: Si te gusta el rollo británico te recomiendo muy mucho la serie: Outlander. Cart

jueves, 8 de marzo de 2018

8 Marzo 2018



Revivan las brujas

Revivan las brujas
que fueron quemadas por ser sabias,
por ser honestas, por seguir su intuición.

Revivan en nuestras palabras, en nuestros actos, en nuestros corazones;
cuando nos atrevemos a ser únicas,
cuando somos compañeras, no rivales,
cuando resurgimos una y otra vez de las cenizas.

Y revivan porque ellas están en nosotras,
su vida está en nuestro despertar,
y en nuestro despertar está la Vida.



La noche es nuestra
La noche es nuestra,
con su calle en el suelo y su luna en el cielo.

La noche es nuestra
y tenemos derecho a disfrutar del camino,
tenemos derecho a llegar a salvo a nuestro destino,
es ridículo siquiera tener que aclararlo, ¿no es?

Pero nuestra libertad se ve amenazada;
cada día nos atacan,
cada día nos acosan verbal-físicamente;
dolor, miedo, rabia, muerte.

Nuestra lucha es cada día más despierta,
seguiremos de pie haciéndonos ver, oir y escuchar.
Y no pararemos hasta poder caminar tranquilas,

porque la noche es nuestra.


#revivanlasbrujas #lanocheesnuestra

miércoles, 31 de agosto de 2016

Lo que percibo en cada momento Soy Yo

                                                                                                                                            Octubre 2015

Cuando yo no estaba bien, Barcelona era una ciudad estresante.

Personas que van deprisa, que se atropellan, que se precipitan, que no me ven, que me hacen sentir pequeñita, insignificante, huérfana, solitaria... 

Barcelona, un laberinto en el que me perdía siempre. Yo me sentía como una cucaracha más de cualquier alcantarilla que se asoma sin saber lo que busca y corre un rato antes de volver a entrar en la cloaca. 

Barcelona olía a humo de tubo de escape. El centro de la ciudad era un gran hormiguero de personas, un gran escaparate comercial que más que sugerir, grita. Y un cúmulo de luces,  de ruido, de ratas voladoras, de tráfico y de edificios monstruosos que te miran mal... 

Me fui: Estoy harta de vivir aquí. Barcelona no me gusta. Es mejor el campo, es mejor un pueblo, es mejor otra ciudad, es mejor otro país... No es mi sitio.

Mentira.

Cuando yo estuve bien, Barcelona fue una ciudad maravillosa.

Personas de todas las razas que se mezclan y se adaptan. Siempre hay alguien con quien conectar, siempre hay algún sitio en el que encajar, SIEMPRE hay cultura por descubrir. 

Barcelona es mil posibilidades. Es para todos. Sus calles casi siempre soleadas ofrecen un espectáculo diferente cada día. Es un parque de atracciones en el que todo tiene cabida. Hay bosques ocultos, como paraísos, con lagos y música y malabaristas...

Barcelona huele a mar, y ahora yo soy un pajarillo que vuela hasta la orilla y se moja las patas unos instantes, antes de volver a echar a volar.

He vuelto para quedarme: Barcelona me gusta. No es peor que el campo, ni que un pueblo, ni que otra ciudad, ni que otro país. Es mi sitio.



 lo que percibo soy Yo, en cada momento

Yo soy parte de mis libros

                                                                                                                                        Octubre 2015


Escuela primaria, mil novecientos noventa y algo:

Soy Manolito Gafotas. Tengo miedo de mi madre y adoro a mi abuelo. Me da rabia mi hermanito el imbécil, y la sita Espe, y Yihad, el matón de clase. Por las tardes cuando salgo del colegio paseo por las calles de Carabanchel (Alto) y vivo mi vida de barrio.

Qué tiempos...qué risas. Mis primeras carcajadas enfrascada en un libro.

Ahora tengo miedo. ¡Qué fuerte!, ¡Miedo! Estoy dentro de El cementerio de animales. Soy una espectadora de esta historia. Me sorprendo a mi misma llorando cuando muere el pequeño Gage. Le tenía cariño... como si fuese mi hijo.
Cuando cae la noche me rodeo de una manta. Me hace sentir más segura dentro de aquella gran casa de paredes que crujen. Siento que en cualquier momento puede pasar algo, y me encojo dentro de mi mantita esperando a que pase...

Escuela secundaria, mil novecientos noventa y algo - año dos mil.

Me obligan a leer el Lazarillo de Tormes. Al principio solo es un libro por el que paseo la mirada sin entender bien nada... pero gracias a la paciencia de mi madre acabo entrando y haciéndolo también parte de mí:

Siento respeto por este ciego. Respeto y miedo a la vez. Pero con el tiempo le cojo confianza y me relajo... puedo manejar la situación. Me siento a gusto en esta época. A pesar de todo...
Quizá viví ya en esta España... me suena mucho.

Secudaria - Bachillerato, dos mil y poco:

Ya no hay marcha atrás. Vivo mi vida "real" y mis "libro-vidas".

Soy el último Catón, y abro un poco mi mente. Me sumerjo en el Informe Phaeton, y la abro aún más. Vivo las 9 revelaciones. Tengo conversaciones con Dios y me pierdo en el rincón más recóndito de Australia con las voces del desierto. Me quiero quedar un tiempo en este último. Un año sabático o así...

- Estos libros han alimentado mi espíritu -

Cuando viajo a la Barcelona Medieval con la Catedral del Mar decido que si algún día tengo un hijo en mi vida "real" se llamará Arnau, como Arnau Estanyol.

Actualidad, dos mil quince:

En invierno soy investigación y cultura. En verano soy aventuras y fantasía... Mis libros son parte de mí. Lo son desde un poco antes de empezarlos, cuando contemplo y huelo sus tapas y sus páginas... y un poco después de acabarlos, cuando siento nostalgia por salir de sus entrañas y los guardo en su precioso  estante que da belleza a mi hogar, que es otra parte de mí también. Y los cuido. Los limpio, los admiro, los releo, los presto... y los reclamo de vuelta.

Diez años después de la Catedral del Mar, Arnau está en camino.
Octubre 2015




martes, 21 de enero de 2014

Mi Rey Mago

21/01/14

Me siento pletórica ahora mismo. Mi rey mago ha vuelto a actuar y como siempre, ha reavivado mi alegría con su magia. Aquí me tiene con la sangre danzando de arriba a abajo por mi cuerpo, echando vaporcillo por los ojos, feliz, como una locomotora wu wuuuuuuuu!!... chucu-chucu-chuchu chucuchú...

Me he levantado después de una noche infernal dando vueltas por la cama, gimiendo como un cochinillo maltratado, por un extraño dolor de estómago mezclado con pesadillas y paseos al váter...
Debilucha me he hecho un desayuno y he comprobado que el ordenador del trabajo sigue sin conexión, y que así puedo hacer poca cosa... He contactado con mi jefe para avisarle de que el problema aún no está solucionado y luego he aprovechado para fregar los cuatro platos de la pica, recoger un poco nuestro cuarto, ventilar la casa... Y al abrir la persiana del comedor, cuál ha sido mi sorpresa al encontrarme el sofá con varios paquetes regalo con mi nombre!

He tardado unos cinco segundos en reaccionar. Luego me he puesto a abrirlos y ya me ha dado la emoción y he soltado unas lágrimas. Me han encantado los regalos. Uno es un paquetito de anchoas de calidad! (sabe que tengo adicción). Otro es un pijama y una bata preciosa que me pondría hasta para salir a la calle, que me van de perlas ahora que trabajo desde casa y solo tengo un pijama guarro. Y otro paquete es un huevo temporizador para la cocina (mientras cocino muchas veces grito: quiero un huevo temporizadoooor!).

El ánimo me ha subido de golpe. Ya me he puesto a llamarle para pregtuntarle que si habían venido los reyes, y a llorarle cuatro gotas de ilusión con voz de tonta.

No es el hecho del regalo material lo que me pone tan feliz, sino el detalle, el acierto que él tiene él conmigo siempre, aun sin un duro, de mimarme y hacerme regalitos porque sí.
Me vuelve loca de alegría, me hace quererle tanto. Es mi experto en noviología, y eso que solo ha salido enserio conmigo. Ya no sé cuáles son sus defectos, porque sus virtudes son tan formidables para mí, que hacen que solo pueda estar de una manera a su lado. A gusto.

Cuando vinimos a vivir juntos no sabía que iba a ser tan fácil.

Ahora es cuando vienen las típicas voces... "al principio todo es muy bonito nena", "ya verás con los años"... y yo las mando al carajo porque creo que lo bonito de nuestra relación es que desde que empezó (unos 4 años atrás quizá?) siempre hemos vivido como si fuera el principio, cuidando la relación, compartiendo mucho y siendo sinceros. Y de momento la cosa siempre va a mejor. Estoy contenta y agradecida de tener a mi rey mago a mi lado.


Gracias!

miércoles, 19 de junio de 2013

¿Revolución?

06/2013

El año pasado para estas fechas creé este video. Fué de las épocas en las que más me interesé por la lucha contra la corrupción y por el funcionamiento del sistema. Acudía a las manifestaciones, leía todas las noticias, veía los debates... y me indignaba bastante que a mi alrededor la gente no participara, no les importara, o que les pareciera una tontería implicarse.
Este año no estoy tan motivada. No miro las noticias, e incluso las evito. ¿Estoy dándole la espalda a esa lucha con la que estoy tan de acuerdo? A veces pienso que si. Creo que me quemé rápido porque me lo tomé todo con mucha rabia y sensación de impotencia.
Yo quería una revolución, y aun la quiero. Y creo que cada uno tenemos que colaborar de la manera que podamos. Ya sea leyendo, interesándonos por lo que pasa a nuestro alrededor, difundiendo arte, aportando nuestro granito personal de arena... sobretodo borrando la idea de que nuestra acción individual no servirá de nada.
Ahora mi colaboración es seguir mi propia batalla, que es la de ser mejor persona "yo", antes que pretender que lo sean los demás, de echarle la culpa a los demás... de pretender que los demás sean los legales. Y creo que ese es el GRAN problema de este país. Todos buscamos culpables, señalando al político, al empresario, al vecino... en vez de responsabilizarnos de algo que creo que es lo verdaderamente importante y lo que realmente puede cambiar nuestra situación. Nosotros mismos!




El video me sigue emocionando ;)